Ya nada se toma por asalto
Para que nos hagamos una idea de cómo está el patio: ayer el diario ABC -expresión tradicional de la derecha que un día pretendió ser moderada- publicó en su edición digital la noticia de que Conor McGregor se había burlado en un tuit de la llegada en bici de la vicepresidenta Ribera a la reunión de los ministros europeos de Medio Ambiente y Energía. Bueno... McGregor, se lo aclaro yo, no es ningún premio Nobel, sino un famosos luchador de lo que se denomina “Artes Marciales Mixtas”. Son espectáculos donde dos tipos se encierran en una jaula y pelean golpeándose con puños, pies y codos, intentan estrangularse con llaves como el “mataleón” o derriban al adversario para “rematarle” en el suelo hasta dejarle KO. Es sangriento, es brutal, y pese a todo atrae a un público numeroso. El tal McGregor ha sido una estrella de la UFC, empresa organizadora de grandes combates. Ganó mucha pasta, se mostró arrogante, imbécil, derrochador, extravagante... Y ahora, ¡oh, maravilla!, un peri...